Este caso presenta un proyecto de diseño de interior en estilo escandinavo‑moderno. ¡Acompáñenos a conocerlo a continuación!
El salón no tiene televisor, pero tampoco encontré ningún cuadro que me gustara, así que por ahora lo decoro con obras de pequeño formato; más adelante, cuando encuentre algo adecuado, lo sustituiré.

El espacio adopta un tono gris sofisticado como base principal, con acentos en naranja brillante y azul oscuro; así, se transmite una sensación de elegancia sin resultar en absoluto opresiva.

Se utiliza una puerta de vidrio para dividir los espacios; en el comedor se eligieron mesas y sillas negras, de gran calidad, que realzan de inmediato la atmósfera rígida y robusta del ambiente.

En el dormitorio se abandona el gris: las paredes se adornan con verde y, junto con la lámpara de concha, se logra un estilo fresco y artístico. Las puertas de los armarios, que llegan hasta el techo, están equipadas con tiradores rectos, lo que no solo mejora su estética sino que también aumenta su durabilidad y evita deformaciones, ofreciendo un acabado muy refinado.

La habitación del anciano opta por un sólido tono gris como color principal y, según sus preferencias, se combina deliberadamente con una lámpara de cabecera de estilo ligeramente retro y un mural.
Las tonalidades simples se complementan entre sí, sin necesidad de adornos superfluos; un espacio limpio facilita aún más el adentrarse en dulces sueños.

El tranquilo tono azul infunde al dormitorio infantil un toque de juventud y vitalidad; el diseño de tatami proporciona una gran capacidad de almacenamiento. El escritorio y los estantes integrados en el armario crean una mayor unidad visual, simplificando todo mientras ocultan perfectamente los detalles.

En el vestidor se han instalado dos módulos de armarios de doble altura para guardar la ropa; las puertas deslizan suavemente, sin exceso de ornamentación, resultando sencillas y elegantes. Junto a la ventana se ha creado un mueble para cambiarse los zapatos, donde se pueden colocar los calzados diarios; sobre él se ha colocado un cojín blando que funciona como banqueta, mientras que el compartimento abierto a un lado permite guardar bolsos.

Para el suelo se eligió específicamente baldosas de mármol con efecto antideslizante, además de ser muy estéticas y duraderas. La incorporación de manijas de latón realza el toque de exquisitez del mueble del baño y, al mismo tiempo, facilita su uso cotidiano.

Hasta aquí llega la presentación de este caso de diseño integral en estilo escandinavo‑moderno. ¡Si les ha gustado, no duden en dejarnos sus comentarios!



