Este caso es un ejemplo de diseño en estilo minimalista; un ambiente hogareño cómodo ayuda a relajar cuerpo y mente, mientras que una capacidad de almacenaje excepcional contribuye a mantener el espacio ordenado y reduce el tiempo dedicado a la limpieza. ¡Acompáñenos a conocer este proyecto!

El salón resulta sencillo y diáfano; el amplio uso del blanco como base hace que el espacio parezca aún más espacioso. Se incorporan paneles de madera en algunos puntos para aportar un toque natural. Pequeños acentos en azul de alta saturación enriquecen la paleta cromática, unificando todo el espacio y evitando la monotonía.

El comedor combina belleza, amplitud y funcionalidad: el mueble de la zona de comedor y el zapatero están integrados en un único diseño. La parte central y la base del zapatero presentan un diseño abierto, complementado por tiras de iluminación de 4000 K, lo que facilita la vida cotidiana.

La cocina cuenta con una disposición en forma de L, que permite un flujo lógico entre lavado, corte y cocinado, haciendo su uso diario mucho más práctico. Además, ofrece amplios espacios de almacenaje, estéticos y sin desperdiciar espacio, reforzando así la capacidad de almacenamiento de la cocina.

El dormitorio principal se decora principalmente en tonos blancos, con un toque de pared de fondo en color rosa melocotón, dulce pero no empalagoso, y con un aire ligeramente juvenil. Gracias a la iluminación, adquiere una suavidad especial; sumado a dos cuadros decorativos, el ambiente resulta aún más refinado y tierno.

El baño carece de divisiones y presenta una distribución lineal, lo que favorece un flujo más fluido y continuo.

El estudio incorpora puertas de vidrio de apertura triple, logrando mantener una conexión estrecha pero al mismo tiempo transparente entre el estudio y el comedor.

Estos son los planos y renderizados del proyecto de diseño en estilo minimalista. Si les ha gustado, ¡no duden en dejarnos sus comentarios!

