Este caso presenta un proyecto de diseño integral de estilo nórdico; ¡sigamos juntos para conocerlo!
A la izquierda de la puerta de entrada se encuentra el zapatero, diseñado a media altura sin puertas para mantener la visión libre; sobre su superficie es posible dejar objetos al alcance de la mano.

Justo frente a la entrada, se ha instalado una separación de vidrio: un panel de vidrio iridiscente combinado con perfiles de aluminio negro de borde extremadamente estrecho, que bloquea la vista sin impedir el paso de la luz.

En la pared del fondo del televisor del salón se han incorporado molduras de yeso, aportando mayor riqueza y profundidad al espacio; el sofá en tono blanco crema luce aún más limpio y natural sobre el fondo gris de la pared.


En el comedor, una sencilla mesa de comedor acompañada de sillas de mimbre de estilo vintage le dan a la casa un toque auténtico y acogedor. De vez en cuando, se invita a unos cuantos amigos a pasar por aquí; se comparten platos caseros, se bebe un poco de sake y se conversa sobre las preocupaciones laborales y las maravillas de la vida cotidiana.


En la cocina cerrada, se ha optado por colores claros en toda la paleta cromática; los revestimientos de las paredes son ladrillos blancos de alto brillo, mientras que los muebles de cocina están acabados con pintura lacada también de elevado brillo, lo que realza la calidad general del conjunto. Además, ese grado de brillo refleja la luz, haciendo que el espacio parezca más luminoso.

El dormitorio principal presenta una paleta de colores más cálida y acogedora; los tonos tipo “té con leche” otorgan al ambiente una sensación suave y propicia para el descanso. El tocador, con acabado blanco lacado y detalles en latón en los bordes, junto con pequeñas mesitas de noche blancas.

Baño

Hasta aquí llega la presentación de este proyecto de diseño integral en estilo nórdico. ¡Si os ha gustado, no dudéis en dejarnos vuestros comentarios!

