Este caso presenta un proyecto de diseño de interior en estilo moderno; ¡sigue leyendo para conocerlo en detalle!
El armario de entrada en tono azul delimita un espacio independiente para el recibidor; los azulejos geométricos dispuestos de manera ordenada se extienden hasta la pared de fondo tras la entrada, mientras que el tradicional color rosa “fujiko” japonés, combinado con motivos geométricos en forma de media luna, da inicio al estilo interior. Al mismo tiempo, se ha conservado un área funcional para poner y quitar los zapatos, transmitiendo una delicada elegancia de inspiración japonesa.

Al entrar por la puerta principal, la vista atraviesa directamente el gran ventanal del salón‑balcón; tras la entrada se ha instalado una pared divisoria que oculta la vista, mientras que a la izquierda del recibidor se han previsto amplios armarios para guardar calzado.

En el comedor, se emplea una combinación de colores llamativos: una pared en tono rosa “fujiko” junto a puertas blancas, aportando un toque lúdico y divertido al ambiente, al tiempo que se contrarresta la sensación de opresión provocada por el techo bajo de apenas 2,12 metros. Se han utilizado curvas suaves y transiciones graduales entre diferentes niveles para integrar las grandes vigas y pilares, además de realizar ranuras decorativas que atenúan la presencia volumétrica de estas estructuras, liberando así el espacio superior.

En el dormitorio principal, la cabecera de cama en tono rosa articula toda la paleta cromática, introduciendo matices grises neutros que equilibran la atmósfera del ambiente. En el lado opuesto se ha previsto un amplio armario de almacenaje, capaz de satisfacer plenamente las necesidades de guarda de ropa de la propietaria.

El cuarto de la hija incorpora también las necesidades de la niña: la pared con forma de montaña responde a las ideas de ambas hermanas, y entre los distintos paisajes montañosos se reflejan sus personalidades únicas, mientras que el diseño sigue la línea continua de las montañas para evocar el encantador tono rosado que tanto les gusta.

En la cocina, teniendo en cuenta que el comedor podría generar molestias por humos y olores, se ha implementado especialmente un sistema de barrera contra la contaminación del aire; además, se ha diseñado un amplio espacio de almacenaje que cubre todas las necesidades prácticas, integrando sutilmente elementos relacionados con la jardinería, tan apreciados por la propietaria. El suelo combina tonos gris niebla con toques de verde oscuro, creando una paleta cromática sobria pero suavemente matizada que contribuye a generar un ambiente aún más acogedor.

El baño hereda el amor de las hijas por el color rosa, plasmando con delicadeza la diversidad de los espacios en tonos rosados: se emplea un tinte rosado para componer mosaicos de azulejos blancos y rosados, rompiendo con las grandes paredes de un solo color y permitiendo que el color se exprese de manera equilibrada.

Hasta aquí llega nuestra presentación de este proyecto de diseño integral en estilo moderno. ¡Si te ha gustado, no dudes en dejarnos tus comentarios!

