Este caso presenta un proyecto de diseño integral de estilo nórdico; ¡sigamos juntos para conocerlo!
Un sofá de tela en tono gris claro, combinado con una mesa de centro de madera, crea un espacio natural, sencillo, acogedor y relajante.

La pared del fondo del televisor en el salón se ha dejado completamente en blanco, convirtiéndose en una pantalla para proyección; debajo de la pantalla se ha diseñado una larga estantería que alberga algunos libros, aportando un aire minimalista y moderno.

El diseño continuo entre el salón y el comedor hace que el espacio familiar resulte más diáfano y amplio, además de ofrecer vistas despejadas; por los alrededores se han colocado plantas verdes, aportando naturalidad y frescura.

En el dormitorio principal, sobre una base de tonos blancos, se han elegido ropa de cama en gris, lo que confiere al ambiente una atmósfera sencilla, elegante y acogedora.

Al entrar en la vivienda no hay recibidor; junto a la puerta se ha colocado una cómoda, sobre la cual se han dispuesto cuadros decorativos, flores secas y plantas, creando así un pequeño mueble de exhibición que hace que el espacio de entrada parezca más amplio y elegante.

La cocina se ha concebido principalmente pensando en la funcionalidad, con una disposición lineal de armarios; la combinación de madera, blanco y gris le otorga un estilo moderno y minimalista.

En el baño se ha implementado la separación entre zonas húmedas y secas; las paredes predominan en tonos grises, complementadas por una lavabo de madera natural, logrando un diseño sencillo pero refinado.

Hasta aquí llega la presentación de este proyecto de diseño integral en estilo nórdico. ¡Si os ha gustado, no dudéis en dejarnos vuestros comentarios!

