La sencillez, la comodidad y una capacidad de almacenaje excepcional son aspectos que suelen priorizarse en la decoración de una vivienda nueva. Un entorno hogareño cómodo ayuda a relajar cuerpo y mente, mientras que un sistema de almacenaje muy eficiente contribuye a mantener el espacio ordenado y reduce el tiempo dedicado a la limpieza.
El salón resulta sencillo y diáfano; el amplio uso del blanco como base hace que el espacio parezca aún más espacioso. Se incorporan paneles de madera en algunos puntos para aportar un toque natural. Pequeños acentos en azul de alta saturación enriquecen la paleta cromática, unificando todo el espacio y evitando la monotonía.

El comedor combina belleza, amplitud y funcionalidad: el mueble de la zona de comedor y el zapatero están integrados en un único diseño. La parte central y la base del zapatero presentan un diseño abierto, complementado por tiras de iluminación de 4000 K, lo que facilita la vida cotidiana.

En el comedor se ha incorporado una isla que crea un desnivel con la mesa, facilitando la preparación diaria de comidas sencillas. El frigorífico se ha trasladado al área del comedor y se ha integrado en un rincón, resultando estético y práctico, además de liberar espacio en la cocina.

La cocina cuenta con una disposición en forma de L, que permite un flujo lógico entre lavado, corte y cocinado, haciendo su uso diario mucho más práctico. Además, ofrece amplios espacios de almacenaje, estéticos y sin desperdiciar espacio, reforzando así la capacidad de almacenamiento de la cocina.

El dormitorio principal se decora principalmente en tonos blancos, con un toque de pared de fondo en color rosa melocotón, dulce pero no empalagoso, y con un aire ligeramente juvenil. Gracias a la iluminación, adquiere una suavidad especial; sumado a dos cuadros decorativos, el ambiente resulta aún más refinado y tierno.

El baño no cuenta con divisiones; su distribución en línea única permite un flujo más fluido. La bañera no solo cubre las necesidades cotidianas de baño, sino que también resulta muy práctica para bañar a los dos niños. Las persianas venecianas y los nichos añaden puntos positivos: son estéticos, funcionales y no resultan intrusivos.

El estudio está equipado con puertas de cristal de apertura triple, lo que mantiene una conexión estrecha pero a la vez abierta entre el estudio y el comedor. La larga mesa de escritorio junto con las estanterías permitirán que los dos hijos estudien juntos en el futuro.




