Este caso presenta un proyecto de diseño integral de estilo nórdico; ¡sigamos juntos para conocerlo!
Al entrar en el salón, el tono blanco domina todo el espacio, complementado con toques de verde oscuro y madera natural; la combinación de materiales de los muebles y los saltos cromáticos logran romper por completo la monotonía.

Desde la habitación del niño se contempla la zona del comedor: aprovechando las dos caras cóncavas de la pared estructural que conecta el balcón con el salón, se han diseñado a medida aparadores y armarios de almacenamiento, cubriendo así las necesidades de desayunos y comidas ligeras. El aparador en tonos madera y las cortinas amarillo ganso se realzan mutuamente.

La cocina presenta una paleta de colores blanco y negro, sencilla y elegante; el lavaplatos empotrado libera las manos, permitiendo dedicar más tiempo a los niños y a la familia.

En el dormitorio, un armario lineal suele desperdiciar mucho espacio; optar por un armario en forma de L en la esquina aumenta la capacidad de almacenaje y evita la pérdida de superficie útil. La combinación de colores blanco y verde en la parte superior, con un diseño de paneles contrastantes, aporta vitalidad al ambiente.

El baño cuenta con separación entre zonas secas y húmedas; gracias a la pared cóncava se ha instalado el lavamanos, mientras que a un lado se ha ubicado un mueble de servicio doméstico, ideal para guardar utensilios de limpieza y otros accesorios.

Hasta aquí llega la presentación de este proyecto de diseño integral de estilo nórdico. Si te ha gustado, no dudes en dejarnos tus comentarios e interactuar con nosotros en la sección de comentarios.

