Este caso presenta un proyecto de diseño integral en estilo europeo‑moderno. ¡Acompáñenos a conocerlo a continuación!
En el salón, optamos por una paleta cromática puramente en tonos grises y blancos, incorporando además soluciones de almacenaje para crear un ambiente hogareño, sereno y elegante.


En las zonas comunes se ha empleado ampliamente el color gris para generar profundidad; el diseñador ha aprovechado distintos ángulos y niveles para resaltar las diferentes dimensiones de cada área, diluyendo y extendiendo los límites sensoriales del fondo gris.


El espacio no es solo lo que existe en sí mismo, sino un contenedor emocional donde las personas se encuentran; por ello, en la selección de mobiliario y en la decoración, hemos recurrido a una paleta de colores naturales y suaves, capaces de realzar la sensación de calma y tranquilidad del ambiente.

En el comedor, el diseñador también ha priorizado la optimización de la iluminación natural tanto en el propio comedor como en el pasillo común, utilizando banquetas para ofrecer, además, espacios de reunión y soluciones de almacenaje localizadas.

En el dormitorio principal, la pared pintada en tono verde azulado crea una atmósfera fresca y apacible, complementada con muebles de acabado metálico y ropa de cama en tonos rosa sucio, lo que realza la sofisticación y el encanto del espacio.

Hasta aquí concluye nuestra presentación de ejemplos de diseño integral en estilo europeo‑moderno. ¡Si te ha gustado este contenido, no dudes en dejarnos tus comentarios!

