Este caso presenta un proyecto de diseño integral de estilo nórdico; ¡sigamos juntos para conocerlo!
En el mueble del recibidor, la parte central y la inferior cuentan con espacios abiertos; allí se disponen ordenadamente la cafetera y algunos objetos escogidos con esmero por los propietarios, mientras que en la zona inferior se pueden guardar los zapatos de uso cotidiano. En el interior del mueble se almacenan principalmente artículos del hogar, objetos diversos y calzado; la primera baldosa está diseñada a modo de cajón, lo que facilita mucho la extracción de pequeños accesorios de uso frecuente.

El dormitorio secundario es un espacio multifuncional, que habitualmente se utiliza como vestidor y estudio.

Junto al recibidor se encuentra el dormitorio secundario, que también sirve como vestidor de los propietarios. Al regresar a casa, suelen pasar primero por el vestidor para cambiarse; además, la dueña de casa suele maquillarse aquí antes de salir directamente con la ropa puesta.

La paleta cromática del ambiente es limpia y sobria, ideal para la lectura; ya sea sentados ante el tocador o sobre un zafú apoyado en el suelo, se experimenta una sensación de serenidad interior.

El salón, aunque no muy amplio, transmite una atmósfera romántica y acogedora. Los perfiles de yeso de líneas sumamente sencillas decoran todo el perímetro del techo: discretos, no restan altura libre y armonizan con el estilo general.

Se ha utilizado un mueble para conformar el fondo del televisor; así, además de satisfacer las funciones básicas de entretenimiento y audiovisuales, se maximiza el espacio de almacenamiento.

En la cocina, el almacenaje principal se concentra en los muebles bajos: la zona de cocción cuenta con cajoneras, cuyos compartimentos interiores albergan vajillas cuidadosamente ordenadas, constituyendo un auténtico modelo de organización típico de los hogares chinos.

Hasta aquí llega la presentación de este proyecto de diseño integral en estilo nórdico. ¡Si os ha gustado, no dudéis en dejarnos vuestros comentarios!

