La pared de fondo del televisor, de estilo minimalista y totalmente en tono madera, prescinde de adornos superfluos y se deja llevar únicamente por la textura natural de la madera; el resultado es limpio y sumamente agradable. Por la noche, con la luz cálida del televisor encendida, las vetas de la madera resplandecen suavemente bajo la iluminación; mientras te acomodas en el sofá para ver una serie, hasta el aire parece volverse más tierno, sin el más mínimo rastro de frialdad decorativa. La sensación de bienestar y tranquilidad se multiplica al máximo.









