El pequeño dormitorio apenas cuenta con unos pocos metros cuadrados; quieres colocar una cama y, al mismo tiempo, una escritorio y espacio de almacenaje. No lo dudes: todo esto es perfectamente posible. Con un diseño moderno y minimalista integrado, no solo luce espectacular, sino que también ofrece soluciones para guardar hasta los objetos más pequeños. Opta por tonos lisos como el blanco puro o el blanco crema: sin estampados llamativos, se adapta sin problemas tanto a futuras sábanas como a la decoración de la habitación. Incluso si vives allí durante cinco o seis años, seguirá luciendo fresco y sin resultar pesado, ¡sin preocuparte en absoluto de que pase de moda! El escritorio, el armario y la librería están directamente integrados con el tatami; así, las maletas que antes abarrotaban el suelo, la ropa de temporada y los libros ahora caben todos ahí. ¡Ya no tendrás que luchar contra el desorden!








