En este proyecto, todo el espacio se ha planteado únicamente con dos colores —el negro y el marrón—; mediante el juego de luces y las variaciones en la intensidad y tonalidad de los colores, se logra crear una rica jerarquía visual. Las vetas naturales de la madera en tonos marrones, combinadas con la suavidad y delicadeza del gris, aportan calidez y distinción, envueltas en una elegancia sutil y de alto nivel.








