Este caso presenta un proyecto de diseño integral de estilo nórdico; ¡sigamos juntos para conocerlo!
La vitalidad que aporta el verde oscuro del salón, junto con la textura de la madera de nogal y los suaves toques cromáticos en tonos madera, combinados con una alfombra, confieren al espacio una calidez y dulzura, añadiendo un aire más cercano a la cotidianidad.

El comedor no requiere diseños demasiado elaborados; las paredes en tonos grises y blancos bastan como elemento decorativo.

En una cocina minimalista, el paso del tiempo solo resalta las huellas del tiempo, sin llegar a lo caduco. El gris y el blanco, como colores clásicos, expresan elegancia e intelectualidad; las líneas rectangulares de los azulejos marcan la dimensión del espacio, mientras que una combinación sencilla realza el orgullo y las esperanzas de una familia en el transcurso de su bella vida.

El baño cuenta con separación entre zonas secas y húmedas. Allí, tras dejar atrás todo el cansancio, el vapor mezclado con la fragancia del gel de ducha desvanece la agitación del día, hasta el punto de que hasta el aire del propio baño parece rebosar tranquilidad.
El dormitorio infantil combina tres colores en armonía y unidad: el gris aparece en las paredes en tonos adecuadamente claros y oscuros; el verde oscuro aporta un aire natural, mientras que el marrón crea una atmósfera serena y reposada.

El estudio abierto dispone únicamente de una mesa y unas sillas básicas para cubrir las necesidades cotidianas.

Hasta aquí llega la presentación de este proyecto de diseño integral de estilo nórdico. Si te ha gustado, no dudes en dejarnos tus comentarios e interactuar con nosotros en la sección de comentarios.



