Este proyecto presenta un diseño de interior en estilo minimalista para toda la vivienda. El conjunto se rige principalmente por el blanco y el tono madera, cuyos matices le confieren al hogar una calidez especial y un aire plenamente cotidiano. ¡Acompáñenos a descubrir este proyecto!
En el recibidor, el techo suspendido delimita directamente las distintas áreas; el zapatero y el banco situados junto a la entrada son muy funcionales, sin dejar ver objetos innecesarios, lo que mantiene el espacio limpio y ordenado.

El salón es bastante amplio y se divide en dos zonas mediante el sofá. En la pared del fondo se ha instalado una serie de armarios para guardar objetos, colocar libros y exhibir pequeños accesorios; detrás del sofá se sitúa un escritorio que permite trabajar de forma independiente, aprovechando así el espacio de manera eficiente.



En el dormitorio, la pared de fondo sobre la cabecera está diseñada con una estructura de paneles de yeso, con una iluminación oculta en la parte inferior; la tenue luz basta para iluminar el ambiente durante la noche. El alféizar de la ventana, revestido con una encimera de mármol, incorpora además una larga fila de cojines, que aportan calidez y evitan la sensación de frialdad.

En el comedor, una mesa de madera maciza hecha a medida combina con sillas de madera del mismo tono; junto con los suaves cojines, resulta sumamente cómoda. Además, una gran maceta con planta en el rincón aporta al espacio la frescura y el aire natural de la naturaleza.

Hasta aquí llega la presentación de este proyecto de diseño de interior en estilo minimalista. ¡Si les ha gustado, no duden en dejarnos sus comentarios!

