Este caso presenta un proyecto de diseño integral en estilo americano; ¡sigamos juntos para conocerlo!
El salón está conectado con el comedor, creando un espacio común amplio y luminoso. El gris y el blanco predominan como colores principales, a los que se añaden toques de un rosa roseta de baja saturación, otorgando al ambiente una atmósfera delicada, cómoda y reconfortante. Al regresar a casa, tanto el cuerpo como la mente se relajan.

En la pared divisoria entre el comedor y la habitación del niño se ha abierto un vano para ventana; unas persianas rosadas unen ambos espacios, aportando mayor interés y dinamismo al ambiente.
El diseño global combina dos estilos, resultando aún más atractivo de lo que el propietario había previsto.

El antiguo balcón abierto se incorporó a la habitación principal; en la zona rebajada se instaló un tocador, lo que aumenta la funcionalidad del espacio y eleva notablemente su grado de utilización.


La habitación principal adopta como color principal el azul, el favorito del propietario, complementado con blanco y grises claros, para crear un espacio de descanso sereno y elegante.
En cuanto a la decoración rígida, se ha creado un exterior sobrio y majestuoso con un aire americano; mientras que en la decoración flexible se han optado principalmente por muebles nórdicos, naturales y confortables.


Entre el salón y el balcón se ha instalado una puerta plegable de cristal con marco gris; al cerrarla, el balcón se convierte en un área de ocio independiente donde se pueden cultivar flores y plantas sin que el aire acondicionado o la calefacción del interior afecten a las mismas. Al abrir la puerta, las hojas se recogen a ambos lados, integrando plenamente los espacios interior y exterior, logrando así una sensación de amplitud y luminosidad.

La isla central es el protagonista de este espacio. Dispuesta en línea recta junto a la mesa de comedor, la isla no solo funciona como extensión de la encimera de la cocina, sino que, cuando hay muchos invitados, junto con las taburetes de bar, puede convertirse en una gran mesa continua con el comedor; así, durante las fiestas familiares, toda la familia puede reunirse cómodamente, contando con un espacio más que suficiente para comer.

Al mismo tiempo, la pareja necesita un espacio versátil donde poder relajarse, leer y, cuando lleguen amigos, servir también como habitación de invitados.
El comedor constituye el centro de todo el área social y está conectado directamente con el salón; desde la entrada ya se puede ver claramente.

Hasta aquí hemos presentado este caso completo de diseño de interiores en estilo americano. ¡Si os ha gustado, no dudéis en dejarnos vuestros comentarios!

