La serenidad del estilo vintage se manifiesta en la calidez del tono madera, que atenúa la ansiedad del paso del tiempo, haciendo que cada instante sea tan suelto y desenfadado como una camisa de algodón y lino suavizada por los años: libre y espontáneo, pero también pleno de la firme certeza de quien ha sido amado por el transcurso del tiempo. Los dinteles curvos trazan límites espaciales delicadamente suaves, mientras los muebles de madera, con sus vetas naturales, junto con el mimbre, tejen juntos la textura misma del tiempo.








