Este caso presenta un proyecto de diseño integral de estilo nórdico minimalista. ¡Acompáñenos a conocerlo a continuación!
El tono general del salón se compone principalmente de blanco, madera natural y gris, con pequeños toques dorados que aportan un contraste cálido‑frío, logrando un ambiente cálido pero sin resultar pesado.

El color naranja aporta una atmósfera positiva, dinámica y llena de energía, realzando la sensación visual en un espacio tranquilo.

En el comedor, los muebles —armario, mesa y sillas— adoptan una paleta de colores similar a la del fondo de la televisión, garantizando la mayor uniformidad posible en los materiales del espacio.


El armario del comedor combina madera natural con vidrio iridiscente, ofreciendo un estilo ligeramente retro; su gran capacidad de almacenaje no resulta opresivo, convirtiéndose así en la opción ideal.
Tras ampliar el espacio de la cocina, se han ganado más superficie para trabajar y guardar objetos. A la propietaria le encanta hornear, por lo que se incorporó específicamente un horno. Las famosas baldosas blancas tipo “instagrameables”, combinadas con hormigón pulido, aportan un aspecto muy atractivo, convirtiendo este área en un auténtico centro de actividad.

El dormitorio principal sigue la misma línea estilística del salón: el blanco y la madera natural, junto con las cortinas en tono caramelo, se convierten en los protagonistas de todo el ambiente.


El baño opta por una paleta de colores pastel, dotándolo de un carácter luminoso y alegre. En la zona de ducha se ha añadido una alcoba para facilitar el almacenamiento, y se ha instalado un inodoro suspendido, eliminando así los rincones difíciles de limpiar. Además, en el lado derecho, junto al lavabo, se ha incorporado una bañera cuadrada, satisfaciendo plenamente la necesidad de la propietaria de disfrutar de largos baños relajantes.

El balcón abierto cuenta con una secadora empotrada; junto a ella, un conjunto de armarios de almacenaje que, en su parte superior, funcionan como una superficie útil para planchar o doblar la ropa, aumentando así el espacio operativo.

El vestidor abierto dispone de armarios de altura completa, mientras que el balcón oriental, integrado en el mismo espacio, está equipado con puertas plegables de cristal esmerilado, lo que permite aislar eficazmente la ropa que se seca y evita la sensación de desorden visual.

Hasta aquí llega la presentación de este proyecto de diseño integral en estilo nórdico minimalista. ¡Si les ha gustado, no duden en dejarnos sus comentarios!

