Este caso presenta un proyecto de diseño de interior en estilo moderno; ¡sigue leyendo para conocerlo en detalle!
En el salón, sobre un tono gris claro como base, un conjunto de sofás de cuero en forma de esquina, de color naranja, se sitúa frente a un fondo gris oscuro, complementado por un sillón tapizado en azul marino; todos se disponen alrededor de la mesa de centro. Las pinturas abstractas que decoran las paredes, junto con la alfombra de lino del mismo tono en el suelo, se integran armoniosamente en el conjunto, al tiempo que aportan vitalidad y luz a todo el espacio.

La pared del comedor, con sus tonos fríos y profundos combinados con cálidos matices de madera, crea una sensación de acogida y cercanía; mientras tanto, la celosía —a medio camino entre lo sólido y lo abierto— que la conecta con el salón, genera una permeabilidad especial entre la luz y el espacio. En este lugar, donde conviven tres generaciones, alrededor de platos humeantes, se van a ir guardando cada uno de esos pequeños momentos de felicidad, cotidianos pero invaluables.


En el dormitorio, la paleta de paredes en verde botella, combinada con toques en blanco y negro, otorga a este amplio y sereno ambiente un toque de dinamismo.

Junto al salón se abre el área de estudio, cuya cubierta y paredes han sido tratadas con la misma pintura artística de tono gris claro, logrando así una integración abierta con el salón‑comedor, al tiempo que conserva su propia identidad y autonomía. Este espacio alberga los intereses del propietario: leer, trabajar, pintar y practicar caligrafía; además, su amplísima superficie de escritorio ofrece múltiples posibilidades para estudiar y divertirse junto a la familia.


Hasta aquí llega nuestra presentación de este proyecto de diseño integral en estilo moderno. ¡Si te ha gustado, no dudes en dejarnos tus comentarios!

