El diseño de espacios en blanco exige saber elegir y prescindir; es una sabiduría vital y también una actitud ante la vida. En estos espacios vacíos, los diseñadores suelen priorizar el ambiente y la atmósfera, empleando un diseño sencillo y decoraciones cargadas de encanto artístico, para transformar lo que aparentemente es un área despejada en un entorno poético y de sensaciones refinadas.








