Este caso presenta un proyecto de diseño integral de estilo nórdico; ¡sigamos juntos para conocerlo!
En medio de la fiebre nacional por los altos precios inmobiliarios, poder adquirir una vivienda ya es algo bastante positivo; mucho más aún si se trata de un amplio apartamento de tres habitaciones o uno pequeño de tres habitaciones, lo cual resulta casi un lujo. Aunque los pequeños apartamentos de tres habitaciones son actualmente muy populares y constituyen el tipo de vivienda más vendido, en comparación con quienes viven solos, elegir un pequeño apartamento de dos habitaciones suele ser suficiente, pues basta y sobra para una persona.

El recibidor es un espacio estrecho y alargado; debido a que ambos lados de las paredes presentan huecos para puertas —a la izquierda está la puerta del estudio‑habitación de invitados y a la derecha la del cocina—, el conjunto no resulta muy homogéneo. Además, el zapatero prefabricado cumple principalmente una función decorativa, ya que no ofrece suficiente capacidad para guardar calzado. Por último, el techo presenta un diseño sencillo y plano.

Al entrar en el salón, se percibe de inmediato un estilo nórdico minimalista. Este estilo prioriza los elementos decorativos sobre la decoración rígida; así, en el salón observamos que la pared trasera del sofá apenas cuenta con detalles constructivos, tampoco hay una pared dedicada al televisor, sino que se ha instalado una pantalla para proyección. En cuanto a la decoración flexible, predomina un estilo moderno y vanguardista: las mesas de centro y auxiliares de patas finas resaltan perfectamente la elegancia y el carácter sofisticado propio de una mujer contemporánea.

El comedor se sitúa en un rincón; la mesa está colocada junto a la pared, lo que permite ahorrar espacio y acoger cómodamente a cinco personas sin que resulte apretado. Al igual que en el salón, las paredes carecen de molduras o elementos decorativos complejos; en su lugar, se recurre al color para resaltar el carácter estético del ambiente. La combinación de muebles —mesa y sillas— junto con la decoración del techo, realzan aún más la sensación de simplicidad elegante y refinada que caracteriza todo el espacio del comedor.

En el dormitorio principal se han seleccionado numerosos colores que, combinados entre sí, no resultan ni excesivamente llamativos ni desentonados; se ha logrado un equilibrio preciso en la paleta cromática: las puertas de los armarios son azules, la ropa de cama y las mesillas de noche son rosadas, la pared junto a la cabecera es gris, el respaldo de la cama es marrón, además del suelo de madera y el techo blanco, creando un ambiente sumamente confortable y visualmente muy atractivo.

Hasta aquí llega la presentación de este proyecto de diseño integral en estilo nórdico. ¡Si os ha gustado, no dudéis en dejarnos vuestros comentarios!



