Este caso presenta un proyecto de diseño integral de estilo japonés; ¡sigue leyendo para conocerlo en detalle!
En la pared del salón, se ha instalado una larga fila de armarios de almacenaje que cubre las necesidades cotidianas de los hogares; la combinación de estantes abiertos y cajones cerrados permite adaptarse a múltiples situaciones de organización.

Un suelo en tono madera clara combinado con muebles blancos amplía notablemente la sensación de amplitud visual.

Sentarse en el sofá a disfrutar de una taza de té aromático, jugar con los niños sobre la tarima y dejarse envolver por la brisa y la luz del sol: así se vive plenamente la comodidad y el placer de la vida.

En el dormitorio, la madera natural y el blanco mantienen el cálido estilo japonés, mientras que un panel parcial en la pared aporta mayor profundidad y variedad al colorido de la superficie; sencillo, pero no simplista.
El alféizar de la ventana, revestido con materiales de madera, ofrece un espacio ideal para contemplar las estrellas y la luna, o para leer y divertirse.

La cocina no es muy amplia, pero un sistema de armarios bien planificado aumenta su funcionalidad.
El calor del estilo japonés se infiltra poco a poco en la vida, aportando una sensación de relajación; en este tipo de espacios, comer, reunirse y vivir adquieren un encanto especial: hasta las comidas más sencillas parecen manjares exquisitos, y el corazón se ablanda sin darse cuenta.

El baño cuenta con una separación clara entre zonas secas y húmedas; el hormigón pulido aporta frescura y elegancia, combinado con tonos crema, elevando aún más la belleza del área del lavabo.

Hasta aquí llega la presentación de este proyecto de diseño integral de estilo japonés. ¡Si te ha gustado, no dudes en dejarnos tu comentario!

